Esta torre sobresale del conjunto por un definido planteo estructural y su refinada calidad constructiva, tanto en la ejecución general como en los detalles.
La liberación, casi total, de la planta baja permite ampliar las perspectivas, dando continuidad al espacio público y uniéndolo con el pulmón de la manzana. Se visualizan así las parquizaciones originales de las antiguas casas, que se unen al jardín del edificio y se extienden naturalmente hacia los plátanos, las tipas, los tilos y los jaracandaes que bordean las calles de Belgrano.

Año:1971
Autores: Arqs. Ezcurra, Héctor y Aslan, José
Dirección: Arribeños 1654