Memoria de los autores

“El horizonte es, pues, lo que asegura la identidad del objeto en el curso de la exploración, es el correlato del poder próximo que guarda mi mirada sobre los objetos que acaba de recorrer y que ya tiene sobre los nuevos detalles que va a descubrir”
Merleau-Ponty, Maurice, Fenomenología de la percepción 1945. pág. 88

Ubicado en el barrio de Núñez, un área de baja densidad, este conjunto de ocho viviendas en dúplex se dispone en dos volúmenes separados determinando los límites del patio en el cual se desarrollan dos conectores longitudinales que determinan los accesos a las unidades.
Desde el espacio público se percibe la profundidad del terreno a través una la planta baja libre que organiza los sectores comunes y las circulaciones.

La estructura compositiva de la obra está dada por el juego entre elementos arquitectónicos que se evidencian y relacionan para dar distintas respuestas formales, funcionales y semánticas de acuerdo a los espacios que configuran.
Consolidando el borde del tejido urbano, se dispone un sistema compositivo con barandas de hierro y paneles, portón y parasoles de madera. Este sistema rítmico modulado deja paso a la entrada de la luz natural, tamizándola a medida que recorre los diferentes grados de profundidad de la fachada que contiene a las expansiones y definiendo la relación de borde entre la obra y su entorno.

El edificio resuelve una misma tipología de vivienda con mecanismos proyectuales diferentes para concebir espacios fluidos acentuando las decisiones adoptadas en cada una de ellas.
Las unidades inferiores poseen una doble altura en el estar que al mismo tiempo separa, en el piso superior, al dormitorio del espacio de trabajo. El puente vidriado conecta estos dos lugares sin alterar la percepción espacial de la doble altura desde el nivel inferior, buscando fenomenológicamente resaltar el vacío como unificador y protagonista del espacio.
Las unidades superiores resuelven esta misma conexión del dormitorio con el espacio de trabajo a través de una escalera ubicada en una mínima doble altura que se genera por la diferencia de niveles entre ambos lugares.
La decisión del desnivel y el vacío dentro de las unidades nos remite a las lógicas del raumplan del Arq. Adolf Loos, que argumentaba que “…Antes de Kant (filósofo que habla del espacio), el ser humano era incapaz de pensar en términos espaciales, y los arquitectos tenían que hacer el baño tan alto como la sala. Sólo dividiendo la altura a la mitad, podían obtener habitaciones más bajas. Mi obra no tiene un sótano, planta baja y planta alta. Sólo tiene habitaciones conectadas, anexos, terrazas. Cada habitación requiere una altura particular, el comedor una altura diferente a la despensa. Esto explica los distintos niveles de entrepiso.”
Crámer 3154 esta proyectada desde esta búsqueda fenomenológica-volumétrica-espacial y no desde el plano.

Esta obra indaga sobre las problemáticas espaciales y fenomenológicas, realizando una marcada abstracción de la semántica material como definidora del espacio, para así acentuar la percepción sobre las relaciones de las piezas arquitectónicas que lo componen.

 

Año: 2004-2005
Dirección:
Crámer 3154
Superficie total: 850m2
Autores: ATV arquitectos
Azubel/Trabucchi/Viggiano http://www.atvarquitectos.com.ar/
Equipo de Proyecto
Arq. Bril Valeria
Arq. Bril Mariela
Arq. Macchi Pablo
Arq. Morhac Christian