Cronopios recibe en enfática coincidencia, el testimonio agudo de una artista que permite encontrar en nuestras necesidades de conocimiento de aquellos aspectos domésticos que configuran la cultura de los espacios artísticos y vernáculos de una determinada singularidad psicológica. Esta muestra de doscientas obras es un claro ejemplo de una vida dedicada a subrayar y poner en escena éstas inevitables particularidades, ya sean consagradas figuras, como de gestos anónimos cargados de énfasis. Una antológica exposición de trascendente testimonialidad.
A esta maravillosa ocasión que desarrolló los aspectos culminantes de personalidades y circunstancias tuvo su origen en la deslumbrante muestra que percibió Sara en París de Otto Steiner que le confirmó que la fotografía era un arte acabado. Luego su espíritu viajero y curioso terminó por consolidar esta monumental obra que hoy nos ofrece.
“Reconocer es la posibilidad de captar una singularidad en lo habitual y redefinir de manera más exhaustiva aquello que llevamos como sabido, permitiendo que el detalle o el gesto de una situación nos involucre por sobre lo heredado. El útil encuentro con el conocimiento es una potestad del artista ansioso de verdad. Creo que esto es lo que permite a la mirada de Sara acomodar a nuestra visión la trascendente sustancia de lo vital.”, expresa el curador Renato Rita.

CCR – Centro Cultural Recoleta
Junín 1930 (C.P. 1113) Buenos Aires