SAN TELMO

Hablar de este circuito es hablar de Buenos Aires en su conjunto, pues este sitio fundacional de Buenos Aires constituye su corazón secreto y ancestral, el frágil ámbito de su memoria y, a la par, el de su ambiguo olvido.

San Telmo está comprendido por las calles Chile, Av. Ingeniero Huergo, Av. Brasil, Av. Paseo Colón, Av. Martín García, Defensa, Av. Caseros y Piedras.

El barrio ha sido desde el inicio de la Colonia hasta la fecha, el asiento del poder, así como la sede de las principales iglesias y órdenes religiosas y, hasta la epidemia de fiebre amarilla de 1871, la residencia de la gente decente. Las antiguas casonas patriarcales, con dos o tres patios sucesivos, contuvieron la vida de varias generaciones, hasta que aquel fatídico suceso expulso a sus primitivos habitantes hacia el norte. Las antiguas viviendas coloniales prestarían todavía servicios. Divididas longitudinalmente por muros medianeros, se irían convirtiendo en casas más humildes hasta convertirse en conventillos o en una nueva tipología: la casa chorizo.

A partir de 1930, San Telmo vivirá la llegada de la arquitectura blanca, que por su color se emparentaba con los entonces desaparecidos caserones de la Colonia, por su envergadura, lenguaje y carácter tipológico anunciaba la llegada de la Modernidad. La calle Defensa se convertiría en el eje sobre el cuál, desde Garay hasta Brasil, se alzarán varias casas de renta, entre las que sobresale la magnífica de jorge Kalnay.

En la actualidad, este circuito cuenta con muchas atracciones entre las que se encuentran iglesias, como Iglesia Nuestra Señora de Belén y Museo Penitenciario Nacional, museos, como el Museo de Arte Moderno Ex Fabrica de Tabaco, tiendas de antigüedades y de diseño. La Feria de San Telmo que toma lugar en la plaza principal, Plaza Dorrego y en la Calle Defensa cada domingo.