El protagonismo de un edificio de esta envergadura, en Buenos Aires de principios de siglo XX, fue equivalente al de una gran institución pública. Inspirado en la arquitectura del Clasicismo fránces del siglo XVIII, aunque con una estimable cantidad de licencias eclécticas, se proyecto como un conjunto de tres residencias palaciegas organizadas en torno a una cour d´honneur de proporciones magníficas. Con un juego espacial de llenos y vacíos, se destaca el tratamiento casi escultórico de las fachadas.
Precisamente este uso de concavidades y convexidades, unido a la mayor liviandad dada por el empleo del hierro en sectores del basamento y las mansardas, a las trasparencias y continuidades entre diferentes ambientes a ciertos detalles ornamentales.
En 1936 el Palacio pasa a convertirse en la sede de la Cancillería. En la actualidad, como consecuencia de la mudanza de la misma al nuevo edificio de Arenales y esmeralda, ha sido restaurado y se lo han destinado a albergar funciones exclusivamente ceremoniales.

Año: 1905/1909
Autores:
Arq. Christophersen, Alejandro
Dirección:
Arenales 761