Este es el primer ejemplo local de la aplicación del pensamiento racionalista en un trabajo de diseño integral.
La elaboración de una imagen de la institución implicó la intervención del arquitecto Antonio Vilar, no sólo en el proyecto de este edificio, sino en el equipamiento, la gráfica y la papelería, así como la tipología de estaciones de servicio en todo el país.
Ubicado en una manzana irregular se resuelve con dos volúmenes, uno rectangular de doce plantas sobre Libertador revestido de piedra dolomita y un hemiciclo yuxtapuesto, de 6 pisos, en la parte posterior ejecutado en ladrillo pirolite; ambos permiten una clara identificación de las distintas funciones que se desarrollan.

Año:
1943
Autores:
Arq. Antonio Vilar
Arq. Gregorio Sánchez
Arq. Ernesto Lagos
Arq. Héctor Morixe
Arq. A. Falomir
Arq. Rafael Giménez
Arq. Jorge Bunge
Arq. Arnold Jacobs
Dirección:
Av. Del Libertador 1850